¡21 años en Norfolk!

Este es el segundo año de mi vida que no paso mi cumpleaños con mi familia y mi gente de España; el primero fue en Estados Unidos cuando cumplí 16, y ahora seis años más tarde se repite la situación en Inglaterra. Son este tipo de situaciones los que hacen que eche más de menos a España, y es cuando me entra más morriña. Este año ha sido un poco diferente.

El plan inicial que llevaba maquinando desde hacía semanas era hacer una fiesta de temática ochentera, más concretamente de la movida madrileña, porque sí. Pero no había caído en la cuenta de que la mayoría de los estudiantes de Erasmus que ya conocía se habían ido en Febrero (incluyendo a mis queridos Miquel y Albert), y de los que quedaban aquí, muchos ya tenían planes y Adri se iba el finde a Coventry a ver a una amiga así que eso nos dejaba a Elena y a mi. Por suerte para mi, Alix me propuso un plan que no pude rechazar: pasar el fin de semana en Norwich. Una tarde entre cervezas lo planeamos todo. En coche, la gasolina entre las dos salía bastante asequible y teníamos el extra de ahorrarnos alojamiento porque una amiga suya que vive ahí nos dejaba su sofa-cama (gracias, Holly Butcher). Decidimos hacer un mini-recorrido por la costa de Norfolk. Norfolk está en la costa Este de Inglaterra, la ciudad más importante es Norwich. Creo que pasa bastante desapercibida para el turismo, y no se por qué la verdad. Londres está plagado de españoles, en Nottingham los habemos por doquier, en Edimburgo en cada esquina, Birmingham más de lo mismo. En cambio en Norwich no.

england

Salimos relativamente pronto el viernes por la mañana. Con la música a tope nos pusimos en marcha. No llegamos a Norwich hasta las 5 de la tarde o así, pero Holly no salía del trabajo hasta las 6, así que estuvimos paseando. Entramos en una cafetería, The Bycicle Shop, y nos tomamos un café para animarnos un poco, porque estábamos agotadas. Antes de llegar paramos en Wells Next The Sea, que es un mini pueblo pesquero y nos tomamos un té mientras paseábamos por la playa. Paramos a comer en Cromer, que se supone que es súper bonito, pero nos pareció lo peor de lo peor. Estaba casi vacío y solo había dos restaurantes de fish and chips, de los cuales solo uno tenía un precio razonable. En cuanto terminamos de comer salimos de la ciudad tan pronto como pudimos.

_DSC0019

Cromer

Una vez en Norwich, y después del café, nos encontramos con Holly, quien nos ayudó a subir las mochilas a su casa y planeamos la tarde. Las opciones eran un espectáculo de lechuzas, una obra de teatro improvisada o simplemente ir a tomar algo. Como no nos decidíamos, el tiempo se deshizo de lo de las lechuzas porque ya habría empezado para cuando llegásemos. La única solución fue tirar una moneda. Cara, la obra de teatro; cruz, ir a tomar algo. Cruz. Nos miramos las tres y decidimos ir a ver la obra. La mejor decisión que podíamos haber tomado. Se llama AustentatiousAl entrar en la sala, te daban un papel en el que tenías que escribir un título de algo inventado, los recogían y cogían uno al azar y lo representaban al más puro estilo de Jane Austen. Al principio estaba un poco preocupada por si no iba a pillar los chistes, pero que va, no podía parar de reír, son brillantes. La química entre los actores, son ingeniosos, divertidos, rápidos, me encantó. Si no queda claro, me gustó muchísimo y volvería sin ninguna duda, y lo voy a recomendar siempre que pueda. 

A la salida fuimos a tomar algo, y lo único de lo que hablamos fue de la obra. Las tres salimos igual de contentas. Menos mal que la moneda es sabía y siempre enseña lo que de verdad quieres hacer. Sin darnos cuenta eran las 12 de la noche ¡YA TENGO 21 AÑOS! La verdad, es que no sentí el subidón, no se, creo que me da un poco de miedo estar ya en los “veinti”. Me felicitaron las dos y nos tomamos otra ronda. Por la mañana fuimos a desayunar a Strangers, una cafetería en la que sirven el mejor cruasán (¿croissant?) que he probado en mi vida (¡feliz cumpleaños a mi!)

_DSC0025

Con el estómago lleno nos aventuramos en Norwich. Tenía el plus de que Alix había ido ahí a la universidad así que conocía bastante bien que era lo que había que ver. Norwich es adorable. Es una ciudad bastante grande (más que Nottingham), pero no da para nada esa sensación. Nottingham está llena de cadenas de restaurantes y cafeterías, en cambio en Norwich apenas hay, son casi todo comercios independientes y chiquititos. El único problema de eso es que todo se llena en seguida, de hecho para poder sentarnos en Strangers estuvimos esperando más de quince minutos. Por la calle, hay gente cantando y tocando instrumentos por todas partes y además aunque hiciese MUCHO frío, estaba soleado. Por cierto, Norwich se pronuncia Norech, la w es muda.

_DSC0045

Catedral de Norwich

_DSC0041

Catedral de Norwich

_DSC0065

Plaza principal

_DSC0046

Estuvimos toda la mañana recorriendo la ciudad de arriba abajo, entrando en tiendas, husmeando y cotilleándolo todo. Holly nos había dado unas entradas para entrar en el Castillo gratis, y menos mal, porque la entrada eran unas 8 libras y no merece la pena para nada. No tiene nada de especial. Lo único es que dentro está el Museo de Historia Natural y hay exposiciones temporales, como de Monet. Eso fue lo único que me gustó del Castillo, el resto no da para más. Al salir, comimos algo y fuimos al campus de la universidad de Alix, University of East Anglia, para saludar a sus amigas de hockey que tenían partido, pero hacía muchísisiisisismo frío, así que hola y adiós, y dimos una vuelta por el campus y volvimos al apartamento de Holly.

Por la noche fuimos a cenar a un italiano para celebrar mi cumpleaños. Pedimos un pato con no se qué y qué se yo que estaba buenísimo. Mmmm… Por la mañana dimos una vuelta por Norwich, desayunamos, cogimos el coche y fuimos hacia Horsey Gap. Es una playa en la que HAY FOCAS. Focas de verdad, y están ahí tan tranquilas. Con un viento y un frío impresionantes y ellas ahí haciendo el vago. Pero más monas… Puedes pasearte libremente por la playa sin problema, pero las focas eran enormes y al parecer son bastante agresivas si tienen cachorros, así que tampoco quise acercarme demasiado. Más graciosas, se te quedaban mirando super curiosas.

_DSC0124

_DSC0113

_DSC0092

_DSC0068

Horsey Gap

Cuando se nos pasó la emoción, decidimos volver a Newark, porque el habernos desviado para ver las focas aumentaba hora  y pico el viaje de vuelta. Cuando llegamos a la estación de tren de Newark, había un cartel enorme que rezaba más o menos que por obras, no había tren a Nottingham y que tenía que coger el autobús de sustitución. Ese momento que estás agotada y sueñas con tu camita, y pasa de todo para que tardes el doble en llegar. Lo único bueno fue que me dejaron entrar gratis. Pero bueno, a parte del cansancio de la vuelta, me lo pasé genial, y fue una muy buena manera de despedirme de la buena comida porque esta semana hemos estado alimentándonos con una libra al día.


Besos a España!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s